Una noche en la Scala.

 

Milán es una de nuestras ciudades preferidas, de hecho, debido a la pandemia que azota nuestros países, nos cancelaron una representación en la Scala y la escapada relacionada, que ya echamos de menos…Milán es una ciudad que te enamora poco a poco. Monumentalmente no puede competir con las otras ciudades italianas y tiene la grisura de comparten las grandes ciudades industriales. Pero ese industrialismo, al mismo tiempo la ha convertido en una ciudad dinámica, cosmopolita y abierta. Lo que hace de ella una cuidad para vivirla, disfrutarla y degustarla.

 

 

Precisamente, cuando nos casamos uno de los regalos que recibimos fueron 2 entradas para acudir a la Scala de Milán a una première de Aída.

 

 

 

Falsamente se atribuye la composición, encargo del Jedive de Egipto, para la apertura del canal de Suez, pero la verdad es que Verdi declinaba encargos puntuales. De todas maneras, la proposición le hizo pensar en una opera ambientada en Egipto. Finalmente Aída, fue estrenada en el Cairo en 1871. Aída es la  «Grand Opera” italiana por excelencia,  ya que reúne prácticamente todos las características de este subgénero; tema histórico, abundancia de personajes, orquesta inmensa, cara escenografía, vestuario suntuoso y efectos escénicos espectaculares.

 

La Scala de Milán, es uno de los teatros  mas prestigiosos del mundo, y disfrutar de Aída en un templo musical como este  es uno de los grandes placeres de la vida.  Cuando fuimos el director del teatro Stéphane Lissner, acababa de lanzar una campaña de reeducación para la etiqueta del público.  En las entradas y en el vestíbulo se leía destacado “Rogamos que el público vista acorde con el decoro de la sala”.

 

Según Lissner: » Nadie será expulsado, pero se realizarán «controles discretos» y los disidentes del corbatismo serán «invitados a observar las reglas”.

 

 

Que más se puede pedir, Aída, la Scala y etiqueta estricta. Hicieron de aquella noche, una noche para recordar.

 

 

Volveremos a disfrutar de aquellos lugares que más nos gustan.