Demasiadas notas Sr. Mozart

 

Con los restaurantes, bares y demás espacios de ocio cerrados, y todos nuestros viajes aplazados, nuestra vida se resume en desplazarnos a nuestra oficina diariamente y las salidas permitidas.

 

En una de estas salidas, fruto de ese confinamiento uno de mis vecinos reproducía a todo volumen La Flauta Mágica. Escuchar aquellos acordes de tinte masónico, me trasladó durante un rato al pasado. Y ya que no podemos viajar, permitámonos viajar en los recuerdos.

 

La Flauta Mágica fue mi primera ópera ya que su trama argumental permite un montaje infantil. Debía tener unos 4 años cuando entraba por primera vez a la ópera de Zúrich.

 

En mi humilde opinión, es la mejor composición de Mozart. Del resto de su obra operística comparto la apreciación del Emperador José II:“Demasiadas notas, señor Mozart”

 

Opiniones musicales aparte, aquel día inició en mi, un interés en la música clásica y en particular en la ópera que me ha llevado a viajar exclusivamente para visitar  muchos teatros del mundo para acudir a sus representaciones. Hará unos años que me aplique una norma, menos en el Liceo, siempre esmoquin, (la sociedad catalana tiene muchas virtudes, pero la elegancia, no es una de ellas.

 

Hace un tiempo se me ocurrió llevar a modo de bitácora un registro de las óperas y lugares dentro del esmoquin y así siempre que lo llevo puedo reflexionar, recordar y revivir momentos pasados.

 

 

 

Porque nuestras vivencias de hoy son los recuerdos del mañana.