Kuramathi: por qué elegir esta isla si viajas a Las Maldivas

Kuramathi

1.196 islas e islotes en total. Se dice pronto. El archipiélago de Las Maldivas, al sur de la India, en pleno océano Índico es el viaje soñado por cualquier viajero. Pero, según dicen, cuantas más opciones nos dan para elegir, más nos cuesta decidirnos. Por si te sirve de ayuda, nosotros te recomendamos la isla de Kuramathi. Y te damos 5 razones.

Una, es una isla privada

Por si no lo sabes, de las casi 1.200 islas, 203 están habitadas, unas 100 son privadas y el resto están desiertas. La diferencia entre locales y privadas es que las primeras viven los maldivos y se hace vida normal y la segunda la isla pertenece a un hotel y es de uso exclusivo para los clientes. La opción local suele ser más barata, puesto que en el año 2010 cambiaron las leyes y te puedes alojar en albergues, hostales o «guest houses» por un precio bastante asequible. Un ejemplo de una isla local es Maafushi, que es de las más populares. Los resorts son otra historia. Lujo al máximo.

En el caso de Kuramathi estamos hablando de una isla privada situada en el atolón de Rasdhoo. De hecho, con unos 2 kilómetros de largo, se trata de una de las islas de mayor tamaño del archipiélago. Antes estaba formada por 3 resorts, pero recientemente se unificaron para formar un establecimiento de cuatro estrellas al que no le falta nada. Es completísimo.

Dos, muy buena relación calidad-precio

Hay que resaltar que no es de los resorts más caros de Las Maldivas. Al contrario. Las tarifas son muy competitivas comparadas con otras opciones. La isla está ubicada al oeste de Male (la capital), a la que se llega en hidroavión desde el aeropuerto internacional en una hora y veinte minutos. Eso sí, como no podía ser de otra manera, solo aterrizar, tendrás a un empleado del resort esperándote para que no te falte de nada. Al llegar, las villas privadas son a todo lujo: amplias con vistas al mar, con TV de pantalla plana y, en algunos casos, con bañera de hidromasaje y 12 restaurantes, club infantil y spa.

La reputación en las diferentes plataformas de opinión son impecables. Un 9,4 de 10 en Booking, un 4,8 de 5 y en Google reseñas con más de 1100 críticas. Los comentarios son abrumadoramente positivos. Casi no hay de negativos. La mayoría de los huéspedes que han pasado por este establecimiento destacan las playas, el snorkel y la amplitud de las villas. Por cierto, hay recepción en español.

Tres, perfecto para ir en familia

Ya se sabe que Las Maldivas es la meca del romanticismo exótico. Las lunas de miel son de lo más demandado. No vamos a negar que esta isla está pensada para enamorados. Sin embargo, hay que subrayar que en los últimos años la llegada de familias ha aumentado considerablemente. Algunos resorts, incluso, han comenzado a añadir propuestas especialmente pensadas para los más pequeños: desde que se puedan alojar gratis en la habitación hasta la creación de parques temáticos.


Marco Polo, cuando vio a las Maldivas a lo lejos, las definió como “la flor de las Indias”.


En ese sentido, la isla de Kuramathi es ideal. Las actividades familiares son inacabables. De hecho, el resort dispone de un submarino y todos los días se organizan un par de excursiones para ver tortugas, tiburones o bancos de peces de mil colores. Una opción muy adecuada para gente mayor o niños demasiado pequeños que no pueden hacer snorkel. Por cierto, como hemos comentado antes, a la isla se llega en hidroavión. Son 20 minutos de vuelo en la que los niños se lo pasan en grande.

Cuatro, el snorkel

Para el que no lo sepa, snorkel es el buceo con gafas y tubo de toda la vida. Maldivas es un destino reconocido por sus paisajes subacuáticos. Es un paraíso. Hay varios lugares aconsejables en ese sentido, como el atolón de Baa y su bahía de Hanifaru con las famosas mantarayas. La isla Kuramathi tal vez no destaque tanto como otros atolones en submarinismo, pero es brutal la variedad de vida marina que se ve con las gafas de bucear. Kuramathi es la mayor de las seis islas del atolón y su arrecife es de un color muy llamativo.

Allí disponen de dos centros de buceo PADI totalmente equipados, que te permitirán hacer un bautismo de buceo si eres principiante o realizar una amplia gama de aventuras entre las que se incluyen la de bucear con tiburones martillo. ¡Uno de los pocos lugares del mundo donde todavía se pueden ver estas magníficas criaturas! Ojo con las mareas al irse de buceo. Aunque realmente hay de todo, no hay posibilidad de aburrirse en Kuramathi: windsurf, catamarán, vela, kayak, esquí acuático o Wake boarding.

Cinco, las piscinas y las playas

Las instalaciones del resort albergan hasta 3 grandes piscinas al aire libre y una con horizonte infinito. Son espectaculares, como para quedarse allí a vivir para siempre. El relax es absoluto. El mar ocupa todos los espacios. Es como otra dimensión. Todos los matices del azul convergen en el blanco de la arena. El agua es cristalina. Solo hay que ver la playa de arena fina blanca como se extiende -es de los más largas de Maldivas- hasta sumergirse lentamente en el mar.

Las dos partes opuestas de la isla son diferentes y son usadas con distintas finalidades también. En uno de los lados, es donde siempre se puede estar tranquilo y calmado, allí se encuentran las playas y las villas flotantes (hechas de materiales naturales), y en el otro, suele soplar más viento, es desde donde parten los vuelos en hidroavión. Hay restaurantes y una gran puesta de sol. Además, existe la posibilidad de explorar cualquier parte del resort en buggy, solo tienes que agitar la mano y te llevarán donde te apetezca. Por cierto, el plancton ilumina el mar por la noche, creando un espectacular natural que te dejará con la boca abierta.

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