Belmond Andean Explorer: descubrir Perú en tren

Tren Belmond Andean Explorer por Perú

Lujo, exclusividad, comodidad, pura aventura… estos son algunos de los términos que hemos encontrado que definen esta agradable de manera de viajar por Perú. El Belmond Andean Explorer no es un medio de transporte cualquiera que te traslada del punto A al B. Es otra cosa. Es una experiencia única.

Por qué viajar a Perú

Perú es uno de nuestros destinos preferidos. Lo conocemos muy bien. Puede que se la conozca como la cuna de las civilizaciones más antiguas y por el asombroso hallazgo de la antigua ciudad inca del Machu Picchu, pero su topografía, sus paisajes y la naturaleza que exhibe en todo su territorio también son excepcionales.

Hay que pensar que la exuberante selva representa el 57,6% de Perú. Es un país ideal si lo que buscas son emociones fuertes y aventura. Si vas a viajar a Perú, ya sabes: aventura en el sentido más amplio de la palabra: cultural, gastronómica o deportivamente. Las playas del norte, los desiertos, las expediciones por el Amazonas, las islas del lago Titicaca, las líneas Nazca…


  1. La antigua ciudad de Cusco
  2. El altiplano peruano
  3. Pinturas rupestres de Racchi
  4. La Raya a 4.338 metros
  5. El lago Titicaca y los Huros
  6. Arequipa y el cañón de Colca

El Tren

Este fabuloso viaje en el flamante Belmond Andean Explorer (reformado e inaugurado en 2017; fue fabricado y transportado desde Australia) transcurre a 4.300 m del altiplano de Perú y a lo largo de más de 730 kilómetros entre las ciudades de Cusco, la capital del Imperio Inca, y la ciudad blanca de Arequipa, con paradas en lugares mágicos como el lago Titicaca y el cañón del Colca.

El tren cuenta con 16 vagones, de los cuales uno es un restaurante, otro es un observatorio (un vagón panorámico), un bar y salón, además dispone de un exclusivo spa, y 24 suites para un máximo de 48 pasajeros. Por otro lado, la tripulación está formada por 50 personas, incluido un médico, lo que nos da una clara visión de la categoría y el servicio de este ferrocarril. Eso sí, ten en cuenta que es tren no viaja de noche para que sus pasajeros puedan descansar y no se pierdan ni una de las espléndidas vistas.

Suites de lujo

Cada una de las suites son muy elegantes, muy sofisticadas. Son como habitaciones de un hotel 5 estrellas. Se ha cuidado hasta el más mínimo detalle. Disponen de baño y ducha privada. Con decoraciones art decó y material de madera de caoba, procuran representar el estilo cultural local peruana: mantas de alpaca y los textiles tejidos a mano, con diseños geométricos de brillantes colores, borlas y motivos animales estampados.

Cada vagón lleva un nombre alusivo a la flora o fauna de la región: Cantuta, Capulí, Chilca, Tara, Ichu… Toallas, sábanas, vajilla, piezas de artesanía local… todo, sea por donde sea que te muevas, es de una altísima calidad. O el piano que suena en directo en el coche-bar, o una banda de música que canta canciones peruanas, o, como decíamos, el vagon spa, donde se dan masajes y otros tratamientos relajantes. Al final es un viaje sensorial en toda regla.

Los itinerarios

Piensa que estamos hablando de uno de los viajes en tren que se hace a mayor altura en nuestro planeta. Es el primer tren de lujo de Sudamérica. Sus privilegiados huéspedes tienen la posibilidad de escoger entre varios itinerarios: una, dos o tres noches.

El primer itinerario es el Peruvian Highlands. Es el más completo. Dura tres días y dos noches, y va desde la antigua ciudad de Cuzco, pasa por el altiplano hasta Puno, el lago Titicaca, y Arequipa y que se puede hacer en sentido inverso. También podrás visitar las Cuevas de Sumbay y la «ciudad Blanca» volcánica de Arequipa (Patrimonio Cultural de la Humanidad por la Unesco).

Luego podemos elegir el segundo itinerario, el Andean Plains & Islands of Discovery. Este sale de la ciudad de Arequipa, y, desde allí, se emprende un viaje nocturno hasta el lago Titicaca, el lago navegable más alto del mundo. Es toda una aventura.

El tercer itinerario es el Spirit of the water, que parte de la estación de Wanchaq, en Cusco, para poner rumbo a la ciudad de Puno. Atraviesa zonas con montañas gigantes y las grandes planicies de los Andes del sur peruano, para terminar el trayecto en el Lago Titicaca. 

Y el cuarto y último trayecto hace el recorrido a la inversa: De Puno a Cusco, conduciéndote por unos de los paisajes de ferrocarril más bellos del mundo, donde las altas llanuras de los Andes acaparan todo el espacio visual.

Complejo arqueológico de Racchi

Ver pasar el paisaje peruano mientras estamos cómodamente sentados en las butacas del tren es una delicia. Aldeas perdidas, campos de maíz y quinoa, rebaños de alpacas y vicuñas, y llamas galopando por las llanuras. Allí permanece uno de los yacimientos incas más sagrados y más interesantes del país, formado por viviendas y templos, conocido también como templo de Huiracocha (el dios creador).

Puesta de sol a 4.338 metros de altura

Uno de los puntos más espectaculares del trayecto está en la estación La Raya, el punto más alto de la ruta: a 4.338 metros. Te sientes como en un lugar frío y distante. Desde la ventanilla (el tren tiene grandes ventanales) se pueden avistar las nieves de los Andes, donde nacen los ríos dan origen al Amazonas y los que van a Puno y terminarán en el lago Titicaca.

El lago Titicaca y los Uros

En la frontera entre Perú y Bolivia, se abre un de los lagos más impresionantes de nuestro planeta: el Titicaca. Es como un mar. Por allí pasa también el Belmond Andean Explorer. Es el lago navegable más alto del mundo (a 2.800 metros) En realidad, es tan grande que incluso hay islas y comunidades que viven en ellas. Justamente, una de las mayores curiosidades que allí se pueden observar son las islas flotantes de los Uros, a las que se puede llegar en barca desde Puno.

Pinturas rupestres de Sumbay

Antes de alcanzar el valle del Colca y Arequipa (a unos 80 kilómetros) vale la pena detenerse a observar las pinturas prehistóricas halladas en las cuevas de Sumbay, en el interior del parque Nacional de Salinas y Aguada Blanca. Su pictografía representa figuras humanas, camellos, pumas y zorros, pintados en color blanco crema con una antigüedad que oscila entre los 6.000 y 8.000 a.C.

Arequipa y el cañón del Colca

La última parada del Belmond Andean Explorer es la ciudad de Arequipa (a 2.300 metros de altitud; ah, ojo con el mal de altura). Una vez allí, no hay que perderse por nada del mundo el valle del Colca y recorrer sus encantadoras poblaciones: Chivay, Yanque, Maca o Cabanaconde. Es uno de los cañones más profundos del planeta: 4.160 metros. Incluso hay zonas del valle son las aguas termales, desde Caylloma hasta Canco, y los geyseres. Por cierto, allí reina el vuelo del gran Cóndor.

Hoteles Belmond

Este magnífico tren es propiedad de la compañía Belmond, que, además de ferrocarriles, posee y administra 46 hoteles de lujo, restaurantes y cruceros. De hecho, en España tiene el Belmond La Residencia de Mallorca. Y si miras a otros países, pues hay establecimientos en América, Europa, Asia y África, en países como Estados Unidos, Brasil, Perú, Francia, Italia, Sudáfrica o Myanmar. Entre los hoteles más emblemáticos, está el único hotel dentro de la ciudadela de Machu Picchu en el sur de Perú.

Por Pedro y Christian, fundadores de Humboldt Society, viajes personalizados.

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