Viajar a Japón en 10 experiencias gastronómicas

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Es cierto que, cada vez más, los viajeros de Humboldt nos solicitan presupuestos para viajar a Japón. La mayoría quieren conocer Tokio y Kyoto, pero muchos tienen curiosidad por otras partes del país como Osaka, el Monte Fuji o Takayama. No obstante, hay una temática en la que todos coinciden: la comida y la posibilidad de crear rutas gastronomicas. Muchos quieren catar las delicias niponas que, por supuesto, no solo consisten en sushi. Hay mucho más.

La gastronomía japonesa

La verdad es que no todos los japoneses comen sushi. Ni mucho menos. La gastronomía japonesa es mucho más que el pescado crudo, hay muchísima variedad, y en general es muy saludable. Hay restaurantes caros – Tokio es la ciudad con más estrellas Michelin del mundo – o baratos, donde mandan los yatai o puestos de comida callejera. La gastronomía japonesa va muy de la mano de las estaciones y respeta muchísimo el producto de temporada, por lo que el chef siempre nos va a dar lo mejor de esa temporada en concreto. Así se descubren ingredientes y sabores sorprendentes.

El Menú Omasake

No hay que limitarse a lo típico. Un buen consejo es dejarse aconsejar y sorprender por chefs y camareros de restaurantes. Por ejemplo, en Japón es común el menú omakase, que básicamente es dejar que el chef nos sirva lo que él quiera. A continuación, vamos a recomendar algunas experiencias gastronómicas japonesas que vale la pena apuntarse para el próximo viaje:


  1. Sushi con estrella Michelin
  2. Comerse un pez globo
  3. Ramen en Kyoto
  4. Bol de Tempura en Osaka
  5. Los Yakitori de Fukushima
  6. Carne de Kobe Wagyu
  7. Una cata de Sake
  8. Estofado Nabe en una Izakaya
  9. Las Gyozas de Utsunomiya
  10. Y de postre, mochi

Sushi con estrella Michelin

No cabe duda que el sushi es el plato estrella de la cocina japonesa. En realidad, lo es en todo el mundo. De hecho, hay lugares que lo cocinan incluso mejor. Pero si queremos encontrar lo mejor de lo mejor, hemos de ir a Tokio, la capital de Japón. No hay que olvidar que estamos hablando de la ciudad con más estrellas Michelin del planeta: 226 en el año 2020.

Y si tenemos que recomendar un restaurante con estrella Michelin no podemos pasar por alto dos restaurantes especializados en sushi que tuvieron tres estrellas Michelin hasta que se las quitaron el año pasado por no aceptar reservas: el primero es del maestro Jiro Ono, el Sukiyabashi Jiro, situado en la estación de metro de Ginza; y el segundo es el Sushi Saito en Minato. La escasez de asientos (diez y ocho respectivamente) hace que conseguir una mesa sea casi un milagro. Y eso que el menú cuesta unos 350€.

Comerse un pez globo

Uno de los platos que no puede faltar al viajar a Japón es el legendario  fugu o pez globo. Es un pez venenoso, así que hay que ir a un restaurante especializado donde los cocineros dispongan de una licencia para cocinarlos. Tiene poca grasa y es delicioso. Se puede comer crudo, en sashimi cortado muy fino, asado o frito. Las piezas son tan finas que se transparentan y hay que comérselas con la salsa ponzu.

Ginza es el barrio de la capital japonesa donde sugerimos ir para probar este delicioso plato. Hay un pequeño restaurante especializado en servir este plato llamado Fugu Fukuji. Lo cierto es que cuenta con muchas buenas críticas de los comensales que han estado allí. Dicen que el propio chef te explica las diferentes elaboraciones, te aconseja qué pedir, y te enseña cómo comer fugu correctamente.

Ramen en Kyoto

La otra ciudad que hay que conocer sí o sí en Japón es su capital imperial, Kyoto. Para el que no lo sepa, se trata de un plato de fideos en sopa de origen chino con multitud de ingredientes adicionales. Las variaciones son infinitas. Es un plato barato, sabroso y uno de los mejores ejemplos de la comida rápida japonesa.

Nosotros proponemos probarlo la Ichijoji Ramen Street de Kioto. Allí hay una gran cantidad de puestos de ramen ya que está considerado como el distrito de ramen más grande del mundo. Si tuviéramos que elegir uno de los locales, sería el Gokkei y su ramen espeso de pollo. También es interesante el conocido ‘ramen de fuego’ del restaurante Menbaka Ichidai elaboran un plato de ramen con sabor a soja y cebollas verdes.

Bol de Tempura en Osaka

A 50 kilómetros de Kyoto, Osaka es la tercera ciudad más grande de Japón. Y hay que decir que allí se sirve un excelente ten-don o tempura donburi, los populares trozos de mariscos y verduras ligeramente rebozados y fritos. Para el que no lo sepa el tempura fue introducido por Japón durante el siglo XVI por los portugueses en Nagasaki.

Shunsaiten Tsuchiya es un restaurante ubicado en Esaka, Osaka, alejado del ruido de la ciudad y muy agradable para organizar una velada tranquila. Todos los tipos de tempura los bordan. El cocinero utiliza excelente materia prima y las técnicas tradicionales Kaiseki para elaborar una variedad de platos, y donde la tempura adquiere su sabor más intenso inmediatamente después de freir, y ese bocado no se puede perder por nada del mundo.

Los Yakitori de Fukushima

Realmente los Yakitori, aunque es un sencillo pincho de pollo asado, tienen una larga historia. Antiguamente se traducía por «pájaro asado» y era una comida que se servía en los puestos callejeros o yatai. Al principio el pollo era un lujo que solo se servía en algunos restaurantes.  

Las variedades de Yakitori son tantas que hay un yakitori por comensal. En el barrio de Shinjuku en Tokio hay una callejón, el Omoide Yokocho, con 70 pequeñas barras o bares especializados, sobre todo, en brochetas de pollo a la parrilla yakitori. Sin embargo, nos gustaría destacar el yakitori de Fukshima, que aseguran es el más ortodoxo.

Carne de Kobe

Hay que decir que los japoneses tienen una de las mejores carnes del planeta. La de Kobe es sublime. Kobe es una ciudad portuaria de la región de Kansai situada en el Mar Interior de Seto, muy próxima a Osaka. Si quieres probar esta delicia puedes ir a muchos lugares, pero nada como en Kobe, de donde nace, se cría y se sacrifica el buey de raza Tajima de Wagyu.

De hecho el kobe es un tipo muy específico de Wagyu. Su sabor y su ternura son inigualables. Vale la pena vivir esta experiencia gastronómica. Si estás en Kobe y buscas un restaurante tranquilo y familiar, apunta este nombre: Steak House Kokubu. Es pequeño y solo pueden comer diez personas a la vez, pero cocinan muy bien la carne.

Una cata de Sake

Como mucha gente sabe, el sake es la bebida nacional japonesa. En realidad el sake se refiere a cualquier tipo de bebida alcohólica, pero normalmente se usa para pedir nihonshu o «alcohol japonés». Como sabes, se trata de una bebida fermentada elaborada con arroz, agua, levadura y hongo koji (para fermentar el arroz). Se puede pedir en cualquier rincón del país.

La ciudad de Takayama, en la prefectura de Gifu, es un lugar indispensable para todo aquel viajero que quiera conocer «los alpes japoneses». Es una perspectiva diferente que tenemos del Japón urbano y vibrante, en Takayama reina la calma y el ambiente es puramente rural. Y el sake allí es uno de sus buques insignia. Existen muchas bodegas donde puedes degustar la bebida nacional japonesa por un módico precio. La bodega Funasaka hay un sake bar muy interesante.

Un estofado Nabe en una Izakaya

Una de las experiencias más genuinas si decides viajar a Japón es entrar en una Izakaya y comerte un buen Nabe acompañado de una buena cerveza japonesa o un sake. Para el que no lo sepa, las Izakayas son como los bares en España. Un lugar para tomar una copa, unas tapas y charlas con los amigos. Son informales, baratos y se come bien.

En las Izakayas se come de todo. Yakisobas, pollo frito, sushi, edamame… pero si vas en una época con frío -en la isla de Hokkaido, por ejemplo, uno de los puntos más fríos del país, hay muy buenas Izakayas donde pedir Nabe- pide un plato que te hará entrar en calor: el nabe, una especie de estofado que se sirve en la mesa desde un puchero a un cazo de arcilla japonesa que se mantiene a altas temperaturas. Es una especie de potaje.

Las Gyozas de Utsunomiya

A unos 100 kilómetros al norte de Tokio tenemos Utsunomiya, la aclamada capital de las gyōza, las empanadillas japonesas. Las hay en todos lados y las cocinan de todas las maneras posibles y con una variedad inacabable de rellenos. Sin embargo, como se suele decir, su secreto está en la masa. Es fina y delicada.

Incluso se celebra un festival todos los años (en noviembre) llamado Gyoza Matsuri en el que se compite por la mejor Gyoza de Japón. Elegir un restaurante no es fácil. Los hay a cientos. Uno de los más antiguos y de los clásicos y cuyas valoraciones son muy positivas en la red es Ming Ming (es una cadena con varios establecimientos en la ciudad).

De postre, Mochi

Vayas donde vayas, sur, norte, este u oeste, pide un mochi de postre. Se trata de un pastel japonés de mochigome, un diminuto grano de arroz glutinoso. Pues sí, como siempre, el arroz es el protagonista, hasta en el final. Son pegajosos, blandos y con forma de bola. Cuentan con más de 1.500 años de historia y son considerados como un alimento divino. Se consume tradicionalmente en Año Nuevo. Para el que no lo sepa, la ceremonia del mochi tradicional en Japón es llamada Mochitsuki.

Hay numerosos tipos de mochi, pero hay uno que es especialmente recomendable: es el denominado daifukumochi, una pasta a base de judía roja (llamada adzuki) que se almibara, quedando un jugoso interior. Hay de diferentes colores -verde, blanco, rosa- y algunos se rellenan con una pieza de fruta: el Daifuku de fresa lleva una fruta entera dentro.

Por Pedro y Christian, fundadores de Humboldt Society, viajes personalizados.

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